Perder peso. Uno de los propósitos del año nuevo es bajar de peso o sea perder kilos y conseguir un cuerpo tonificado y en forma, bien por salud o por estética, es un objetivo que parece al alcance de todos pero son muy pocos los que lo consiguen. Este año tiene que ser el definitivo, como dicen que hay que apretarse el cinturón para salir de la crisis.
Como adelgazar de forma sana.
Este año 2012, hay que hacer lo que no se ha hecho hasta ahora.
Un objetivo, para bajar de peso 2 planes. Hay que cuidar la alimentación, pero para bajar de peso y conseguirlo de una forma saludable y definitiva, debemos seguir al mismo tiempo un plan de entrenamiento para quemar grasas y ganar musculo.
Se puede hacer solo dieta para bajar de peso, pero los kilos perdidos se suelen recuperar y el cuerpo no luce atractivo y tonificado.
Muy importante, para perder peso debemos hacer una dieta que a su vez requiere voluntad y sacrificio, pero no hay que dejarse la vida en ello. Hay que huir de las dietas que son incompatibles con la vida normal.
Hay que buscar para bajar de peso una dieta sana que se pueda y deba hacer de todo:
poder salir a cenar con los amigos, darnos algún capricho.
No se puede ni debe en una dieta para bajar de peso: sentir hambre, estar de mal humor, deprimirse, no tener energía para hacer ejercicio. Etc.
Para los que prefieren seguir un método para adelgazar y de esta forma aprender paso a paso como combinar una dieta sana algo de ejercicio y seguir disfrutando de la vida os aconsejo leer el método Gabriel
Aunque no tengan calorías, hay alimentos que se digieren fácilmente y/o contienen sustancias que estimulan la producción de grasas de reserva.
Bebidas y dulces con azúcares sencillos y/o refinados. Los azúcares aparecen en el listado de ingredientes de los alimentos como glucosas, maltosa, fructosa, sucrosa, miel, melazas, sirope de maíz, y concentrados de frutas. Requieren cero calorías para su digestión y parecen implicados en los desordenes metabólicos y la obesidad. Evita tomarlos de forma enmascarada en caramelos, golosinas, zumos de frutas, cereales azucarados, refrescos, bebidas energéticas e isotónicas.
Alimentos Light.
Se publicitan como alimentos más bajos en calorías que los originales, bien porque reducen la cantidad de grasas o de azúcares. El problema es que al eliminar calorías pierden sabor que sustituyen con edulcorantes o saborizantes químicos. No son alimentos sanos ni aportan nutrientes interesantes, mejor evítalos.
Alimentos Adictivos.
Son aquellos que una vez que empiezas a comer no puedes dejar de comerlos, suelen tener un algo contenido en azúcares, sal o grasas: pastas y arroz blanco, pan blanco, bollería, patatas fritas de bolsa, frutos secos salados, galletas saladas, dulces, helados. Etc.
Alcohol.
Las bebidas alcohólicas aportan calorías vacías, además de ralentizar el metabolismo, también debilitan la voluntad, y es más difícil resistirse al aperitivo con una cervecita en la mano, por muy “Sin alcohol” que te pongan. En las comidas también es mejor evitar el vino y beber agua para comer en su justa medida. Mucho peor es e caso de los alcoholes de mayor graduación: borrachera y michelines seguros.
Proteínas Falsas
Son alimentos que se consideran proteicos y en realidad son comida rápida que requiere muy poco tiempo de masticación y digestión: hamburguesas, salchichas, palitos de pescado, embutidazos, nuggets, etc. En el caso de los embutidos es preferible tomar el de toda la vida como el jamón serrano, la cecina, lacón. Etc. Más sabrosos y que requieren mas proceso de masticación y digestión que los embutidos blandos.
¿Por qué acumulo grasa?
Por hábitos alimentarios incorrectos, esta es la causa externa con más influencia. Muchas dietas de pérdida de peso activan un mecanismo de defensa y se comienza a acumular grasa de forma más eficiente, descendiendo el metabolismo basal.
Hay que evitar las denominada dietas milagrosas que prometen grandes pérdidas de peso en poco tiempo, ninguna funciona. Es mejor trazar un plan a medio y largo plazo, en el que el organismo le da tiempo a generar adaptaciones.
Después de la menopausia se producen ganancias de peso y variaciones de la distribución de la grasa. El declive de los niveles circulantes de estrógeno y de progesterona modifica la biología de los adipositos de forma que se incrementa el depósito de grasa en la zona del abdomen.
El depósito de grasa central o abdominal es un determinante importante del riesgo cardiovascular, por esta razón es muy recomendable la práctica de ejercicio físico en etapas. Largos paseos a buen ritmo y una alimentación baja en grasas saturadas son dos factores claves.
La mayoría de la gente cree que para adelgazar hay que dejar de comer, por ejemplo hay personas que no desayunan y se pasan todo el más de 16 horas sin comer. Lo único que puede hacer es perder el control y comer más. Esta demostrado que saltarse el desayuno, lejos de suponer una pérdida de peso, por las calorías que no ingieres, supone una ganancia por las que tomas de mas en la comida y por el descenso del gasto calórico inducido por el ayuno por la mañana.
Otro error, no cenar nada porque la comida a última hora engorda más.
Si no cenamos nada, o muy poco, el rendimiento del día siguiente probablemente sea penoso al no tener bien cargadas nuestras reservas de glucógeno.
No esta demostrado que comer antes de acostarse te haga engordar mas que hacerlo por el día, pero si te estas privando de comer a lo largo del día, por la noche tendrás más hambre y es probable que te des un festín casi sin enterarte.
Desayuna bien y come algo cada 3 ó 4 horas, así no tendrás nunca excesivo apetitito y mantendrás tu peso bajo control. Y no te saltes la cena, eso sí que no sea muy abundante y toma alimentos de fácil digestión que te permitan descansar.
Somos muchas las personas, que hoy si y mañana también tenemos que comer fuera de casa por nuestro trabajo. La buena noticia es que es posible hacer una dieta equilibrada y no engordar.
Algunos trabajos implica muchas veces acudir a comidas de empresa, cocteles, a menudo, sin contar con las numerosas celebraciones con amigos o familiares que tenemos a hacer entorno a la mesa de un restaurante.
En estas condiciones mantener una dieta equilibrada y que no comprometa nuestro peso es a veces una tarea complicada.
Muchas personas han encontrado en esta situación la excusa perfecta para dejar de lado todo esfuerzo por intentar llevar una alimentación sana o baja en calorías y comer sin control todo aquello que les apetece. Sin embargo, que no sea sencillo no significa que sea imposible.
Al contrario, un pequeño esfuerzo puede sea más que suficiente para conservar nuestra figura y salud.
Elección de restaurante.
La comida italiana es una de las más populares, pero si no elegimos correctamente puede proporcionarnos un aporte calórico grande para nuestra dieta. Aun así no es necesario renunciar a la pasta, sino elegir una variedad que no incluya una salsa muy calórica. En lugar de nata, bechamel o mantequilla, optar por la salsa de tomate, y los acompañamientos de almejas, gambas o verduras, además debemos hacer de la pasa el plato principal y acompañarlo por una ensalada Ligera.
Comida Francesa, aunque la comida francesa sea reconocida a nivel internacional por su calidad, resulta poco adecuada para las personas que quieren perder peso y para evitar cogerlo debemos olvidarnos de volovanes, quiches, pates, cremas muy ricas en nata, crepes, suflés, etc. En su lugar, podemos elegir plantos de elaboración sencilla a la plancha o hervidos…
Comida china, sustituye las salsas agridulces, los rollitos de primavera, e wantun o los platos muy condimentados por bambú, brotes de soja, setas chinas o arroz hervido como entrantes, y unas gambas o langostinos en el segundo.
Comida japonesa. Con la verdura y el pescado como principales ingredientes, la japonesa es una de las cocinas internacionales más sanas y ligeras. No en vano el célebre sushi aporta una gran cantidad de proteínas e hidratos de carbono y apenas grasa. Pero aun así también se debe tener cuidado con ciertos platos como el tempura cuyo alto contenido calórico puede acabar con cualquier dieta. Por otro lado y por poca destreza que se tenga, es preferible intentar comer con los palillos y no con chuchillo y tenedor, ya que con los primeros al poder coger menos cantidad se come más despacio, lo que propicia que nos sintamos saciados antes.
Comida rápida. Debería ser la ultima de tus opciones y solo recurrir a ella de forma esporádica y cuando no te quede mas remedio. Has de tener en cuenta que con un meno típico de estos restaurantes a base de hamburguesa con patatas, salsa, un refresco y un helado puedes, en el mejor de los casos , ingerir mas de la mitad de calorías que necesitas para todo el día, por no mencionar el devastador efecto que tantas grasas saturadas puede tener en tus arterias . Así y a pesar de todas estas advertencias acabas en un local de este tipo, una simple ensalada y una botella de agua mineral constituyen la elección mas acertada.
Compensar y moderar es la clave para mantener el peso, en esta época que las celebraciones son entorno a la mesa, con comidas y cenas abundantes.
Además hay que sumar las cenas del trabajo, cenas con los amigos y un sin fin de compromisos, que hay entorno a las fiestas de navidad, estamos sin parar desde que comienza el mes hasta pasado reyes.
Es importante controlar las cantidades y priorizar las guarniciones y los entrantes mesurados, beber alcohol de forma discreta o comer más veces al día porciones variada nos ayudara a evitar la saturación. Si además atendemos a ciertos detalles que refuerza nuestros hábitos alimentarios, estos días serán solo un tránsito.
Es importante retirar las grasas evidentes: la piel y el tocino de las carnes, el aceite y la grasa en las sopas. Olvidemos las grasas saturadas (mantequilla) y apostemos por un chorrito de aceite de oliva.
Incluir más fibra vegetal en la dieta, ayuda a mejorar el transito intestinal. Los cereales integrales y las verduras de hoja verde son ricos en fibra .
Beber agua infusiones depurativas e hidratantes.
Si hemos organizado la reunión, no pretendamos acabar con las sobras de todos los platos que hemos preparado, ni tengamos a la vista las bandejas de dulces y canapés, porque podemos estar picando todo el día.
Comer despacio es importantísimo, masticar y saborear cada bocado.
Cuando pasen las citas más relevantes de nuestros compromisos navideños, podemos iniciar nuestra dieta de compensación y desintoxicación de esos pequeños caprichos que nos hemos permitido, siempre con moderación.
Si en lugar de quedarnos sentados o tumbados durante horas después de comer, podemos proponer dar un paseo , salir de compras, ir a bailar, hacer actividades con nuestros pequeños, toda excusa es buena para disfrutar y mantenernos activos.
No deberíamos abandonar el gimnasio o cualquier tipo de ejercicio físico que practicamos habitualmente.
Con un gesto tan sencillo como abrir la nariz y cerrar la boca, podemos eliminar las ganas súbitas de picar. Consecuentemente conseguir nuestro objetivo para adelgazar esos kilos demás será un poco más fácil.
Hay un stic que contiene cinco aceites esenciales aromáticos. Sabemos que algunos olores nos estimulan el apetito y otros por el contrario lo inhiben.
Los elegidos por pureessentiel llevan clavo y canela, camomila romana, bergamota y mandarina.
La saturación olfativa, la “gran mentira“ enviada al cerebro. Los aceites esenciales contienen el poder de persuasión olfativo. La vía olfatoria, con “acceso directo” al cerebro, es capaz de saturar los receptores,en función de las moléculas aromáticas utilizadas, y de enviar un mensaje de saciedad y tranquilidad al cerebro.
Una vez inhalados, los aromas de los aceites esenciales actúan inmediatamente y engañan al cerebro; en reacción a ello, éste distrae a nuestro organismo del deseo o pulsión inicial. Saturación olfativa = saciedad.
Solo tienen que inspirar profundamente con el stick muy pegado a la nariz. Funciona.
Un cambio de imagen total para bajar de peso con un plan de andar, correr y pequeños cambios nutricionales.
Siempre he sido gordita 71 kg, y 1,58 cm, me gusta comer y no practicar ningún deporte, en los últimos años fui cogiendo más kilos. No me preocupaba porque no era consciente de que estaba engordando.
Lo peor era encontrar ropa que me sentara bien, además me fatigaba al subir escaleras o hacer el mínimo esfuerzo solo con 30 años. Así que dije ya basta.
Mi plan hacer 5 comidas al día y sobre todo comer despacio, leche desnatada, pan integral, sacarinas en lugar de azúcar, más verduras y frutas en mi dieta.
Me apunté a un gimnasio, al principio subía a la cita y caminaba despacito, porque me cansaba pronto, pero poco a poco aumente el ritmo y resistencia.
Cuando tengo hambre para matar el gusanillo como una manzana, si estoy en esos días que necesito algo dulce, como un trocito de chocolate sin azúcar.
Desayuno 2 tostadas con margarina y mermelada ligth.
Como me gustan mucho las verduras a la plancha las utilizo para acompañar a la carne y pescado, y no como patatas fritas como hacia a diario.
Ahora cuando me pongo un vaquero de la talla 34 con uno de la 42 de hace un año, me motiva me siento bien conmigo misma , como sano y hago deporte, me siento como si me hubiera quitado años de encima.
Pescado azul, existen variedades de pescado azul, como son el salmón o la caballa, que contienen hasta 4 veces más vitamina D, hay que elegir salmón salvaje que no se haya criado en piscifactorías, ya que en comparación son sus primos del mar, el salmón de criadero contiene el 25% de esta vitamina El plancton es el rico manjar que abastece de D a un salmón salvaje, mientras que uno de piscifactoría solo conoce la comida para peces baja en D.
Lácteos. Elige productos lácteos enriqu4ecidos con vitamina D. Una ración de leche enriquecida aporta 100 UI de esta vitamina, pero si hablamos de los derivados de la leche, encontramos de todo: Mientras otros se quedan a medio camino, hay yogures enriquecidos que con 175 g de producto te aportan el 30% de la ración diría de lacteos, lo mismo sucede con los cereales, el zumo de naranja y otros alimentos enriquecidos Lee bien la etiqueta para elegir al mejor opción.
Huevos. Como el pescado azul, los huevos contienen omega 3, proteínas y vitamina D. Se trata casi de un milagro que si desayunas un huevo y reduces calorías , pierdes peso un 65% más y no tienes apetito entre horas el resto del día, Recarga tu D, elige huevos enriquecidos como omega 3, mejor que los normales, escoge bien porque algunos huevo tienen más omega 3 y más vitamina D .
Otros alimentos con la Vitamina D
- Hígado vacuno, cocinado 100 g. 49 IU
- Yogur enriquecido con vitamina D, 1º75 g. (20%cantidad diaria recomendada de lácteos) 80 IU
- Zumo de naranja enriquecido con vitamina D, 1 vaso (la cantidad de D varia) 100 IU
- Atún en lata y al natural. Peso escurrido 85 154 IU
- Sardinas en lata, en aceite. Peso escurrido: 85 g. 164 IU
- Caballa, cocinada 85 g, 388 IU
- Una ración de champiñones de 80gr de champiñones 400 IU
- Una ración de 250cl de leche semidesnatada al 1% 117 IU
- 2 huevos XXL con omega 3 160IU
- Una ración de 170G de salmon rojo salvaje 900 IU
La vitamina D no solo es una vitamina, sino que también es una hormona que participa en procesos corporales importantísimos y muy dispares. Quizás de ahí la complejidad de su estudio.
Comes menos, sin pasar hambre. Si el nivel de vitamina D es adecuado, el cuerpo libera leptina, hormona que activa el mensaje cerebral “estas lleno, vale de comer”. Un estudio realizado en Australia demostró que los que toman un desayuno rico en esta vitamina y calcio (mineral que trabajo junto con la D) sienten menos gula en las 24 horas siguientes. La deficiencia de esta vitamina provoca que sintamos hambre,.
Almacenas menos grasa si circula la suficiente cantidad de D en el torrente sanguíneo, los lipocitos ralentizan la producción de grasa, si te encuentras bajo en D los niveles de las hormonas transforman nuestro cuerpo en un acumulador de grasa al ordenarle que la almacene en lugar de quemarla, de hecho un estudio realizado en Noruega revela que el riesgo a sufrir sobrepeso por parte de un hombre con un nivel alto de paratiroidea asciende a un 40%.
La D funciona combatiendo la grasa sobre todo en la zona abdominal, este nutriente trabaja junto con el calcio para reducir la producción de cortisol, hormona del estrés que provoca que acumulemos grasa en la barriga.
Una dieta rica en lácteos (lo que supone calcio y vitamina D a raudales) ha demostrado que las personas que la siguieron la dieta, perdieron un 70% más de peso que quienes tomaban la misma cantidad de calorías. También se ha demostrado que un nivel alto de vitamina D multiplica los beneficios que lleva consigo adelgazar, ya que mantienen bajo el control delos compuesto que provocan riesgo cardiovascular como los triglicéridos.
Llegan las navidades, no hace falta que te prives del turrón, si añades vitamina D a tu dieta conseguirás quemar grasa.
La última novedad en el mundo de la nutrición es que con la vitamina D puedes quemar grasa y ayudarte a adelgazar.
En Estado Unidos se está llevando a cabo estudios sobre este factor. Todo empezó como un estudio rutinario, en la universidad de Minnesota, investigaban en que medida el descenso de las calorías ingeridas afecta al funcionamiento hormonal.
Hace tiempo que los investigadores indagan sobre la relación entre obesidad y una tasa baja de Vitamina D, la doctora Shamalar sibley se planteó, si el nivel de la vitamina D podía influir en la capacidad de adelgazar, esa corazonada dio sus frutos, y de qué manera.
Para aquellos que mostraban el nivel adecuado de vitamina D al comienzo del estudio fue más fácil perder peso que para quie3nes tenían un nivel bajo. El estudio de la Dra. Sibley es solo un ejemplo más de que la vitamina D es, seguramente el arma más letal en la guerra contra la grasa corporal.
En la última década, las investigaciones sobre esta vitamina están en auge. También se descubrió que las personas que consumían más vitamina D procedente de alimentos tenían menos barriga que quienes simplemente comían menos.
Entonces ¿Cuál es el secreto de la vitamina? Está claro que procede de la leche y de la exposición solar, ¿no? . Pues bien, no del todo o, al menos, no lo suficiente. Varios estudios demuestran que el 50% de las personas que viven en zonas soleadas sufren carencia de esta vitamina, es difícil de detectar y afecta de forma negativa a todas las células corporales, incluidas las células grasas.
Empieza siempre con diez minutos suaves (carrera, ruta en bici, musculación, fútbol…) a una intensidad mucho más suave de la que te parece que puedes mantener: frénate a propósito. Después de diez minutos a intensidad suave empieza a aumentar progresivamente verás cómo es mucho más fácil realizar un entrenamiento duro.
Siempre se recomienda dejar pasar 48 horas después de una sesión intensa para poder recuperarnos adecuadamente antes de volver a entrenar fuerte. El cuerpo necesita ese tiempo para regenerar totalmente las reservas de glucógeno.
Comer antes de que “se cierre la ventana” Tras el ejercicio hay un periodo de un par de horas en el que el cuerpo asimila con mayor eficacia los alimentos que necesita para reponerse y rellenar los depósitos, a este periodo se le llama la ventana de glucógeno. Después de entrenar come y bebe alimentos ricos en hidratos y proteínas antes de que se cierre la ventana, porque después la asimilación es más lenta.
Si estas dudando entrenar porque solo tienes media hora para correr, aprovéchala a fondo y le sacarás beneficio. Cinco minutos de trote suave, 20’ haciendo cambios de ritmo de fuerte a medio, y otros cinco minutos suaves para acabar son suficientes para mantener o mejorar tu condición física
Si quieres perder peso, entrena con fuerza. Entrenar la fuerza eleva el coste metabólico del músculo, te ayudará de forma muy efectiva a quemar muchas más calorías.
No utilices plásticos ni neoprenos. No conseguirás quemar grasa con estos ineficaces pero sobre todo peligrosos métodos. Tan solo conseguirás deshidratarte y fatigarte antes.
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