Si sufres ataques de hambre o de comer algo muy concreto, o por el contrario, parece que te engorda hasta el aire, la clave para evitar que te ocurra es la misma: evitar los picos de insulina

Para adelgazar el único secreto que hay es comer menos de los que se gasta y evitar que el cuerpo convierta en grasa aquello que ingerimos. Si fuera fácil fácil y funcionase se acabó la obesidad.

Perder peso requiere tomar las decisiones acertadas para evitar así tanto los ataques de hambre, como la acumulación de grasa.

¿Por qué comemos siempre mas que lo que necesitamos?

Es simple, no elegimos bien los alimentos, a veces comer no quita el apetito, sino lo aumenta.

¿Por qué acumulamos grasa?

Ingerimos más alimentos de los que necesitamos y la zona del cuerpo preparada para guardar estos excesos es el tejido adiposo. Este tejido es capaz de sintetizar las grasas a partir de las propias grasas que comemos, así como de los hidratos de carbono. La insulina nos ayuda sintetizar las grasas, cuanta más se libere después de comer, mas grasas es posible almacenar.

¿Podemos dejar de acumular tanta grasa?

Hay que evitar los picos de insulina, para ello hay que tomar pocos hidratos de índice glucémico alto, es decir que se absorben muy deprisa antes de consumir hidratos y añadir aceite de oliva en las comidas en forma de aliño.

Para reducir la cantidad de comida que tomamos a lo largo del día no es preciso hacer grandes sacrificios lo importante es saber que alimentos hay que aportarles al cuerpo para que tenga energía y cuando es el mejor momento.

Para salir de este circulo vicioso y perder peso tu organismo debe fabricar la insulina justa pero no más. Es imprescindible que los alimentos que consumas no eleven el azúcar en sangre de golpe.

Gracias al sistema de índice glucémico (IG) esta tarea es más sencilla.

El IG de un alimento te indica la velocidad con la que este libera glucosas en la sangre y se aplica en los hidratos, las proteínas grasas no incrementan los niveles de azúcar de manera inmediata. El 55% de nuestra dieta debe basarse en ellos, hay que elegirlos bien y optar por los que tengan un IG bajo.

Hay que combinar. Puedes tomar ese pan o chocolate que tanto te gusta, siempre que lo tomes con algo rico en fibra o con un IG más bajo .

  • En el desayuno:

La bollería es incorrecta porque dispara la glucosa, lo que provoca un bajón después, es mejor un lácteo, cereales integrales y fruta que te aportan la energía para toda la mañana.

  • A media mañana:

la fruta se absorbe muy rápido y se llega a la comida con hambre, es mejor pan integral con pavo, se asimila lentamente gracias a la fibra.

  • Al medio día:

Las comidas ligeras se llega desfallecida a la cena, lo correcto es mezclar hidratos con proteínas para mantener la energía.

  • Merienda:

las galletas dan energía, pero también más hambre después, es mejor yogur y frutos secos,

  • Cena:

los hidratos de IG alto se convierten en grasa por la noche, es mejor la verdura y un plato proteico te dan la energía justa antes de dormir.