¿Cómo perder peso? Es una buena pregunta y debemos contestarla para bajar de peso sopesando las diferentes combinaciones y posibilidades a la hora de adelgazar que existen.

Un factor que influye mucho es el tiempo, la mayoría de las personas queremos bajar de peso rápidamente aunque con ello podemos perjudicar nuestro organismo. En Para Bajar de Peso encontraras toda la información para conseguir tu objetivo y de las diferentes formas posibles ya sea mediante dietas para perder peso, ejercicios para adelgazar o mediante suplementos (pastillas para perder peso).

Nuestros tips (consejos) para bajar peso te guiarán a través de las diferentes posibilidades ofreciendo siempre la última información disponible. Aunque te ofrecemos todo tipo de información apostamos siempre por recomendar las dietas, ejercicios y suplementos que menos te van a perjudicar e evitando el tan temible efecto rebote.

Con un  gesto tan sencillo como abrir la nariz y cerrar la boca, podemos eliminar las ganas súbitas de picar. Consecuentemente conseguir nuestro objetivo para adelgazar esos kilos demás será un poco más fácil.

Hay un stic que contiene cinco aceites esenciales aromáticos. Sabemos que algunos olores nos estimulan el apetito y otros por el contrario lo inhiben.

Los elegidos por pureessentiel  llevan clavo y canela, camomila romana, bergamota y mandarina.

Slimstick para dejar de picarLa saturación olfativa, la “gran mentira“ enviada al cerebro. Los aceites esenciales contienen el poder de persuasión olfativo. La vía olfatoria, con “acceso directo” al cerebro, es capaz de saturar los receptores,en función de las moléculas aromáticas utilizadas, y de enviar un mensaje de saciedad y tranquilidad al cerebro.

Una vez inhalados, los aromas de los aceites esenciales actúan inmediatamente y engañan al cerebro; en reacción a ello, éste distrae a nuestro organismo del deseo o pulsión inicial. Saturación olfativa = saciedad.

Solo tienen que inspirar profundamente con el  stick muy pegado a la nariz. Funciona.

Bajar de peso de la talla 42 a la 34Un cambio de imagen total para bajar de peso con un plan de andar, correr y pequeños cambios nutricionales.

Siempre he sido gordita 71 kg, y 1,58 cm, me gusta comer y no practicar ningún deporte, en los últimos años fui cogiendo más kilos. No me preocupaba porque no era consciente de que estaba engordando.

Lo peor era encontrar ropa que me sentara bien, además me fatigaba al subir escaleras o hacer el mínimo esfuerzo solo con 30 años. Así que dije ya basta.

Mi plan hacer 5 comidas al día  y sobre todo comer despacio, leche desnatada, pan integral, sacarinas en lugar de azúcar, más verduras y frutas en mi dieta.

Me apunté a un gimnasio, al principio subía a la cita y caminaba despacito, porque me cansaba pronto, pero poco a poco aumente el ritmo y resistencia.

Cuando tengo  hambre para matar el gusanillo como una manzana, si estoy  en esos días que necesito algo dulce, como un trocito de chocolate sin azúcar.

Desayuno 2 tostadas con margarina y mermelada ligth.

Como me gustan mucho las verduras a la plancha las utilizo para  acompañar a la carne y pescado, y no como patatas fritas como hacia a diario.

Ahora cuando me pongo un vaquero de la talla 34 con uno de la 42 de hace un año, me motiva  me siento bien conmigo misma , como sano y hago deporte, me siento como si me hubiera quitado años de encima.

Pescado azul, existen  variedades de pescado azul, como son el salmón o la caballa, que contienen hasta 4 veces más vitamina D, hay que elegir salmón salvaje que no se haya criado en piscifactorías, ya que en comparación son sus primos del mar, el salmón de criadero contiene el 25% de esta vitamina  El plancton es el rico manjar que abastece de D a un salmón salvaje, mientras que uno de piscifactoría solo conoce la comida para peces baja en D.

Lácteos. Elige productos lácteos enriqu4ecidos con vitamina D. Una ración de leche enriquecida aporta 100 UI de esta vitamina, pero si hablamos de los derivados de la leche, encontramos de todo: Mientras otros se quedan a medio  camino, hay yogures  enriquecidos que con 175 g de producto te aportan el 30% de la ración diría de lacteos, lo mismo sucede con los cereales, el zumo de naranja y otros  alimentos enriquecidos Lee bien la etiqueta  para elegir al mejor opción.

Huevos. Como el pescado azul, los huevos contienen omega 3, proteínas y vitamina D. Se trata casi de un milagro que si desayunas un huevo y reduces calorías , pierdes peso un 65% más y no tienes apetito entre horas el resto del día,   Recarga tu D, elige huevos enriquecidos como omega 3, mejor que los normales, escoge bien porque algunos huevo tienen más omega 3 y más vitamina D .

Otros alimentos con la Vitamina D

  • Hígado vacuno, cocinado  100 g. 49 IU
  • Yogur enriquecido con vitamina D, 1º75 g. (20%cantidad diaria recomendada de lácteos) 80 IU
  • Zumo de naranja enriquecido con vitamina D,  1 vaso (la cantidad de D varia) 100 IU
  • Atún en lata y al natural. Peso escurrido 85  154 IU
  • Sardinas en lata, en aceite. Peso escurrido: 85 g.  164 IU
  • Caballa, cocinada 85 g, 388 IU
  • Una ración de champiñones de 80gr de champiñones 400 IU
  • Una ración de 250cl de leche semidesnatada al 1% 117 IU
  • 2 huevos XXL con omega 3 160IU
  • Una ración de 170G de salmon rojo salvaje  900 IU

La vitamina D no solo es una vitamina, sino que también es una hormona que participa en procesos  corporales importantísimos y muy dispares.  Quizás de ahí la complejidad de su estudio.

Comes menos, sin pasar hambre. Si el nivel de vitamina D es adecuado, el cuerpo  libera leptina, hormona que activa el mensaje cerebral “estas lleno, vale de comer”.  Un estudio realizado en Australia demostró que los que toman un desayuno rico en esta vitamina y calcio (mineral que trabajo junto con la D) sienten menos gula en las 24 horas siguientes. La deficiencia de esta vitamina provoca que sintamos hambre,.

Almacenas menos grasa si circula la suficiente cantidad de D en el torrente sanguíneo, los  lipocitos ralentizan la producción de grasa, si te encuentras bajo en D  los niveles de las hormonas transforman nuestro cuerpo en un acumulador de grasa al ordenarle que la almacene en lugar de quemarla, de hecho un estudio realizado en Noruega revela que el riesgo a sufrir sobrepeso por parte de un hombre con un nivel alto de paratiroidea asciende a un 40%.

La D funciona combatiendo la grasa sobre todo en la zona abdominal, este nutriente trabaja junto con el calcio  para reducir la producción de cortisol, hormona del estrés que provoca que acumulemos grasa en la barriga.

Una dieta rica en lácteos (lo que supone calcio y vitamina D a raudales) ha demostrado que las personas que la siguieron la dieta, perdieron un 70% más de peso que quienes tomaban la misma cantidad de calorías. También se ha demostrado que un nivel alto de vitamina D  multiplica los beneficios que lleva consigo adelgazar, ya que mantienen bajo el control delos compuesto que provocan riesgo cardiovascular como los triglicéridos.

Llegan las navidades, no hace falta que te prives del turrón, si  añades vitamina D a tu dieta conseguirás quemar grasa.

La última novedad en el mundo de la nutrición es que con la vitamina D puedes quemar grasa y ayudarte a adelgazar.

En Estado Unidos se está llevando a cabo estudios sobre este factor.  Todo empezó como un estudio rutinario, en la universidad de Minnesota, investigaban en que medida el descenso de las calorías ingeridas afecta al funcionamiento hormonal.

Hace tiempo que los investigadores indagan sobre la relación entre obesidad y una tasa baja de Vitamina D, la doctora Shamalar sibley se planteó,  si el nivel de la vitamina D podía influir en la capacidad de adelgazar, esa corazonada dio sus frutos, y de qué manera.

Para aquellos que mostraban el nivel adecuado de vitamina D al comienzo del estudio fue más fácil perder peso que para quie3nes tenían un nivel bajo.  El estudio de la Dra. Sibley  es solo un ejemplo más de que la vitamina D es, seguramente el arma más letal en la guerra contra la grasa corporal.

En  la última década, las investigaciones sobre esta vitamina están en auge. También se descubrió que las personas que consumían más vitamina D procedente de alimentos tenían menos barriga que quienes simplemente comían menos.

Entonces ¿Cuál  es el secreto de la vitamina? Está claro que procede de la leche y de la exposición solar, ¿no? . Pues bien, no del todo o, al menos, no lo suficiente. Varios estudios demuestran que el 50% de las personas que viven en zonas soleadas sufren carencia de esta vitamina, es difícil de detectar  y afecta de forma negativa a todas las células corporales, incluidas las células grasas.

Empieza siempre con diez minutos suaves (carrera, ruta en bici, musculación, fútbol…) a una intensidad mucho más suave de la que te parece que puedes mantener: frénate a propósito. Después de diez minutos a intensidad suave empieza a aumentar progresivamente verás cómo es mucho más fácil realizar un entrenamiento duro.

Siempre se recomienda dejar pasar 48 horas después de una sesión intensa para poder recuperarnos adecuadamente antes de volver a entrenar fuerte. El cuerpo necesita ese tiempo para regenerar totalmente las reservas de glucógeno.

Comer antes de que “se cierre la ventana” Tras el ejercicio hay un periodo de un par de horas en el que el cuerpo asimila con mayor eficacia los alimentos que necesita para reponerse y rellenar los depósitos, a este periodo se le llama la ventana de glucógeno. Después de entrenar come y bebe alimentos ricos en hidratos y proteínas antes de que se cierre  la ventana, porque  después la asimilación es más lenta.

Si estas dudando entrenar porque solo tienes media hora para correr, aprovéchala a fondo y le sacarás beneficio. Cinco minutos de trote suave, 20’ haciendo cambios de ritmo de fuerte a medio, y otros cinco minutos suaves para acabar  son suficientes para mantener o mejorar tu condición física

Si quieres perder  peso, entrena con fuerza. Entrenar la fuerza eleva el coste metabólico del músculo, te ayudará de forma muy efectiva a quemar muchas más calorías.

No utilices plásticos ni neoprenos. No conseguirás quemar grasa con estos ineficaces pero sobre todo peligrosos métodos. Tan solo conseguirás deshidratarte y fatigarte antes.

Pequeños consejos para hacer ejercicio si no puedes ir al gimnasio en tu trabajo

  • Baja una estación o parada antes del metro o autobús. Así activarás las piernas y el corazón con un paseíto antes de llegar al trabajo.
  • ¿Por qué no ir a trabajar en bicicleta? Es la forma más barato y ecológico. También sirve dejar ropa u material, para ducharnos en la ofi el día anterior e ir hasta allí corriendo o patinando.
  • Nunca cojas el ascensor. Bastante tiempo pasas sentado o de pie. Te servirá para desentumecer las piernas, activar el corazón y el metabolismo y quemar algunas calorías .
  • ¿Llamas a un compañero que está a 50 metros de tu sitio? Cambia esa actitud y aprovecha para ir andando a consultarle (y si trabaja en otra planta mucho mejor).

En casa también puedes hacer ejercicios para perder peso mientras realizas tareas y quemar calorías.

  • Ordenar la casa y hace limpieza en profundidad puede quemar muchas calorías. Por ejemplo limpiar los cristales durante 15 minutos consume 50 calorías.
  • ¿Ascensor? Vivas en el piso que vivas, no lo necesitas. En el trabajo tampoco.

Un estudio publicado en la Revista Internacional Obesidad encontró que las personas más flexibles a la hora de hacer dieta para perder peso, tienen más éxito y consiguen perder más kilos sin recuperarlos, en comparación con las personas que hacen dieta estricta en plan “todo o nada”.

Parece que estos pequeños actos de rebeldía, eliminan la ansiedad y liberan la presión mental que supone “estar a dieta”, lo que permite mantener la dieta más tiempo y conseguir resultados a largo plazo.

Algunas  dietas milagrosas consiguen los que prometen, eso sí… solo durante un tiempo y en algunos casos a costa de la salud de los que la siguen.

Para identificar a estas dietas milagrosas, hay un criterio infalible: siempre aluden a los resultados rápidos Ya debemos saber que la grasa se elimina de forma difícil, lenta y progresiva, los mejores medios siempre los observaremos a medio y sobre todo a largo plazo.

Este tipo de dietas milagrosas que nos garantizan pérdidas de peso rápidas son como un asesino en serie que intenta llamar nuestra atención para atacar. En una semana se comienzan a ver los resultados, en un mes habremos conseguido grandes logros, pero al mes siguiente todo se desmoronara y además te darás cuenta de que tienen carencias, tu ritmo metabólico habrá caído en picado y tu sistema inmune estará  debilitado, apenas rendirás en tu deporte y volverás a coger el peso perdido, e incluso en algunos casos algún kilito más. La dieta milagrosa de turno se habrá cobrado una nueva victima.

Hay personas que siguen creyendo que haciendo cientos de abdominales pueden reducir la grasa que hay encima.  Es una autentica pérdida de tiempo, da mejor resultado realizar más trabajo cardiovascular.

La segunda razón es la verdaderamente trágica, por desconocimiento o por realizar ejercicios para los que no se tienen condición física suficiente, nos fatigamos en exceso y al no ser capaces de estabilizarnos con los músculos abdominales, continuamente podemos ver en el gimnasio personas elevando piernas, haciendo abdominales cortitos, no respirando adecuadamente, abombando su vientre, incontinencias en el esfuerzo, dolores de espalda, etc.

Los que en principio eran ejercicios saludables terminan provocando el efecto contrario por no disponer del control adecuado. Elegir los ejercicios inadecuados al nivel o hacer interminables series pensando que el efecto será multiplicado.

La culpa, una dieta cada vez más rica en alimentos hipercalóricos y pobres en nutrientes, y un estilo de vida sedentaria, es la explicación al aumento de tasas de obesidad en España.

¿Qué hacer para controlar el peso? Lo primero aprender a comer pensando en la salud en lugar de en el peso. Tenemos que hacer una dieta equilibrada, más natural y menos procesada, que tenga en cuenta calorías ingeridas y gastadas.

Reducir  las grasas sólidas y los azucares añadidos.

Disminuir el consumo de producto elaborados como harinas refinadas, grasas trans y mucho sodio o azúcar (Snacks, aperitivos y muchos productos de bolsa) .

Preparar el máximo de comidas en casa con productos frescos y recetas sencillas.

Comer sentado  en una mesa (hacerlo delante de la tele o el ordenador  y sin horarios, favorece al consumo de “SOFAs” (Solid fats and added sugars) .

Cambiar los Snacks de bolsa por frutas, lácteos descremados, ensaladas, zumos frescos, cereales integrales con frutas.

Hacer más vida al aire  libre. Cuanto más tiempo pasemos al exterior, menos probabilidades tendremos de consumir calorías vacías y más probabilidades de quemarlas a través de la actividad física.

5 Alimentos que has de olvidar para siempre.

Bollería industrial. Son alimentos rico en aceite de palma y coco, llenos de grasas saturadas, perjudiciales para tu salud. Además se elaboran con harinas  y azúcares refinados y suelen tener colorantes artificiales. No pasa nada por tomar un bollo de vez en cuando, pero no por norma.

Bebidas alcohólicas. Un vaso de vino en las comidas, una sidra o una cerveza después de entrenar son saludables, pero no pases de ahí, sobre todo no pases en cuanto a grados de alcohol. El alcohol deshidrata y necesita vitaminas y minerales para metabolizarse

Fiambres. Los embutidos industrializados contienen azúcares, fosfatos, féculas… que no son buenos para tu salud. Si quieres tomar embutidos recurre a los de toda la vida, cuanto más naturales mejor.

Sopas de sobre. Si hace en casa tus propias sopas, fenomenal, pero las sopas de sobre que compras en el súper son ricas en glutamato Mono sódico, el famoso potenciador del sabor y en sal. Olvídate.

Azúcar refinado. El azúcar blanco no es más que sacarosa casi pura, obtenida por un refinado que elimina  todas las vitaminas y minerales. Endulza mejor tus alimentos con miel o con azúcar integral.

Los alimentos pro bióticos no sólo ayudan a regular nuestras visitas al baño, tienen muchos efectos saludables. El último es que ayudan a perder peso y eliminar grasa, al menos así lo ha encontrado un grupo de investigadores  japoneses  al analizar los efectos de leches fermentadas con el pro biótico lactobacilus gasseri.

Las personas con obesidad y grasa abdominal que tomaron durante 12 semanas leche fermentada con este pro biótico redujeron la grasa subcutánea y visceral, así como el IMC y el peso corporal, mientras que no hubo cambios significativos en el grupo de control con otra leche fermentada.