En un mes se pueden llegar a perder hasta 6 kilos. Es la gran promesa de muchas clínicas y productos dietéticos. Es cierto que puedes llegar a perder este peso, pero es imposible que sea de grasas.

Si te encuentras con alguien que ha perdido tanto peso en tan poco tiempo, seguramente volverá a recuperarlo. Si te prometen perder tanto peso en tiempo record, desconfía, simplemente porque es físicamente imposible que en cuatro semanas nuestro organismo pueda eliminar tanta cantidad de tejido graso.

Estas pérdidas tan drásticas de peso se deben a la eliminación de glucógeno y sobre todo, de agua. Lo normal es que se vuelva a recuperar en lo que se denomina el efecto yoyo: personas que suben y bajan de peso pero no consiguen perder grasa. Solo hay una forma de medir la pérdida de grasa y es calculando el porcentaje graso a través de bioimpedancia o adimetria.

Las grasas tardan mucho en eliminarse, no debemos esperar grandes pérdidas de éste tejido en unas semanas. Lo normal es conseguir eliminar tan solo unos gramos al mes, los resultados se obtienen a los meses de iniciar un programa de dieta y deporte.

Por esta razón los que pierden grasa y no la recuperan son los que obtienen los resultados a largo plazo.