A la hora de querer bajar de peso, perder esos kilos demás y sobre todo quemar esa grasa que nos sobra muchas veces empiezan a surgir pequeñas “excusas” por lo cual supuestamente no estamos consiguiendo los resultados.

Una de las excusas más típicas que escucho “Es que estoy estresado y por ello no puedo perder peso”

No quiero decir que no hay factores que influyen y debemos tener muy claro que cada persona es un mundo, por ello la dieta o el método para perder peso que le funciona a uno no le funciona al otro.

Pero vamos a lo del estrés.

Se ha publicado un estudio en la revista medicine & science in Sports & excercise que revela que las personas estresadas o angustiadas tardan más tiempo en recuperarse que las demás.

Esto llevado a la práctica significa que estas personas tuvieron menos fuerza a la hora de realizar los ejercicios y consecuentemente queman menos calorías.

Pues al parecer todo es culpa que el estrés inhibe una sustancia química antinflamatoria relacionada con la recuperación muscular.