Aunque no tengan calorías, hay alimentos que se digieren fácilmente y/o contienen sustancias que estimulan la producción de grasas de reserva.
Bebidas y dulces con azúcares sencillos y/o refinados. Los azúcares aparecen en el listado de ingredientes de los alimentos como glucosas, maltosa, fructosa, sucrosa, miel, melazas, sirope de maíz, y concentrados de frutas. Requieren cero calorías para su digestión y parecen implicados en los desordenes metabólicos y la obesidad. Evita tomarlos de forma enmascarada en caramelos, golosinas, zumos de frutas, cereales azucarados, refrescos, bebidas energéticas e isotónicas.
Alimentos Light.
Se publicitan como alimentos más bajos en calorías que los originales, bien porque reducen la cantidad de grasas o de azúcares. El problema es que al eliminar calorías pierden sabor que sustituyen con edulcorantes o saborizantes químicos. No son alimentos sanos ni aportan nutrientes interesantes, mejor evítalos.
Alimentos Adictivos.
Son aquellos que una vez que empiezas a comer no puedes dejar de comerlos, suelen tener un algo contenido en azúcares, sal o grasas: pastas y arroz blanco, pan blanco, bollería, patatas fritas de bolsa, frutos secos salados, galletas saladas, dulces, helados. Etc.
Alcohol.
Las bebidas alcohólicas aportan calorías vacías, además de ralentizar el metabolismo, también debilitan la voluntad, y es más difícil resistirse al aperitivo con una cervecita en la mano, por muy “Sin alcohol” que te pongan. En las comidas también es mejor evitar el vino y beber agua para comer en su justa medida. Mucho peor es e caso de los alcoholes de mayor graduación: borrachera y michelines seguros.
Proteínas Falsas
Son alimentos que se consideran proteicos y en realidad son comida rápida que requiere muy poco tiempo de masticación y digestión: hamburguesas, salchichas, palitos de pescado, embutidazos, nuggets, etc. En el caso de los embutidos es preferible tomar el de toda la vida como el jamón serrano, la cecina, lacón. Etc. Más sabrosos y que requieren mas proceso de masticación y digestión que los embutidos blandos.
Un vasito de vino antes de comer no es tan inocuo como parece.
Un poquito de alcohol basta para sabotear tu plan de bajar de peso.
En teoría el alcohol estimula el apetito y hace la comida mas sabrosa, con lo que la persona come mas cantidad, y no ayuda a bajar el peso si nos hace comer mas . Lo mejor es tomarse el vino después de comer.
Hay que recordar que no solamente la suma de las calorías las que cuentan en la lucha contra esos kilos de más, el ejemplo del vasito de vino es uno de los muchos casos dónde una combinación de alimentos y bebidas pueden dar al traste con nuestra dieta.
Hay un estudio reciente Sueco que demuestra claramente que a la hora de bajar peso no todas las calorías son iguales y algunas son más culpables de nuestra barriguita. Es el caso de los dulces y lo más seguro estas navidades nos habremos pasado un poquito de la raya.
Bueno el estudio se ha realizado entre dos grupos los cuales han ingerido la misma cantidad de calorías durante dos semanas, el primer grupo ha ingerido dulces (sin chocolate) y el segundo grupo la misma cantidad de calorías pero a base de cacahuetes.
Ha llegado la hora de la verdad y el primer grupo han notado un aumento significativo de peso y del perímetro de la cintura, sin embargo el segundo grupo el incremento ha sido mínimo. Otra desventaja del primer grupo fue que vieron aumentados los niveles de insulina y péptido C, síntomas de resistencia a la insulina.
El segundo grupo sin embargo experimentaron un incremento de la tasa metabólica basal.
Pues ya los sabes si pretendes bajar de peso aparca los dulces y pásate a los cacahuetes.
Una de las cosas que debemos aprender y ser consientes el resto de nuestra vida es que ciertos platos por muy ricos que sean son verdaderas bombas para nuestro organismo sobre todo para los que luchamos para bajar de peso, algunos platos a primera vista engañan como las gambas crujientes pero contiene muchas calorías.
Depende de la ración pero es muy fácil llegar a más de 900 calorías por una sola ración, esto son solamente las calorías pero además son calorías con un alto nivel de grasas y azucares, los ideales para rellenar más nuestros michelines.
Pero bueno de vez en cuando un placer no pasa nada si somos conscientes del castigo que supondrá si queremos evitar engordar.
En el caso de una ración de gambas crujientes con miel podemos valorar el castigo en saltar a la comba por lo menos unos 70 minutos seguidos sin parar.
Recuerda que nuestro cuerpo no funciona del todo así, la base para aprender a bajar de peso y mantenerse es mantener un equilibrio entre lo que comemos y bebemos y nuestra s necesidades pero si hemos comido hoy las gambas y mañana saltamos a la comba no significa que hemos recuperado el exceso.
Dentro de los trucos nutricionales uno de mis favoritos es el de cambiar mi dieta por otra diferente cada x tiempo, veo como consumiendo la misma cantidad de calorías y proporcionalmente las cantidades de grasas, carbohidratos y proteínas la dieta para seguir bajando de peso vuelve a funcionar mejor.
¿Por qué? Muy sencillo nuestro organismo es muy inteligente y la verdad es que es una maquina de reserva energética debido a nuestra herencia de cazadores y recolectores, es la misma razón por la cual si practicas una dieta demasiada estricta tu cuerpo se pone en guardia y tratará de guardar todas las grasas posibles con lo cual consigues el efecto contrario, bajaras peso pero a medio largo plazo el efecto rebote es inevitable y no habrás perdido las grasas (proporcionalmente) .
Por ello cambiando de vez en cuando tu dieta te ayudará a seguir perdiendo esos kilos de más y sobre todo ir reduciendo tu % de grasa corporal.
Es más fácil, sano y eficaz cambiar de dieta que intentar cambiar nuestra evolución.
A veces el conocer unos trucos nutricionales nos puede ayudar mucho con nuestro plan para bajar de peso, los trucos a veces son obvios pero no los incorporamos en nuestros hábitos nutricionales.
Un truco que hemos comentado ya es el hecho de que si quieres perder peso o simplemente mantener tu peso ideal es conveniente realizar por lo menos 5 comidas al día, mejor 7.
Es una de las claves para bajar de peso sin pasar hambre y evitar los picoteos por ansiedad.
Ahora eso sí escoge bien los alimentos y las bebidas y si es posible durante un par de semanas apuntalo en tu diario de la dieta para controlar lo mejor posible la cantidad de calorías diarias que consumes y cuando. Lo idóneo para las comidas entre horas es seleccionar nutrientes que te aporten vitaminas, minerales y fibra pero bajo en calorías y grasas. Recuerda que algo de azúcar te vendrá muy bien para mantener la ansiedad a raya y mantener tu dieta.
¡Si pasas hambre no vas a bajar de peso!
Pues si , en verano es conveniente incluir en nuestra dieta para bajar de peso algunos ingredientes que tengan efectos hidratantes y de paso nos aportan poca calorías.
La sandia es una de las ganadoras sin duda alguna, un 9% o más es agua, pocas calorías y apetitoso para comer.
Un desconocido es sin embargo la berenjena, además de contener más de un 90% de agua aporta importantes cantidades de fibra. Eso si consumir muy madura para evitar la solanina.
Ya sabes si tienes sed come sandia, además de refrescarte te esta saciando y perdiendo peso.
Pues sí, ya hay varios estudios que demuestran que incluir el picante en nuestro plan para bajar de peso es una ayuda más ya que aumenta la termogénesis de nuestro cuerpo y quemaremos más calorías por la ingesta de comidas.
Ahora debemos además añadirle otra ventaja más al picante (del bueno), unos investigadores coreanos han descubierto que las guindillas contiene un componente (capsaicina) que puede ayudar a aniquilar las células cancerígenas del colon.
Volviendo a la termogénesis del picante, aquí hablamos siempre del mismo ingrediente la capsaicina el cual es el causante de elevar la generación de calor ante la ingesta de alimentos (termogénesis). En conclusión debemos buscar alimentos con un alto contenido en capsaicina.
La capsaicina se mide según la escala de Scoville.
Un detalle cuanto más capsaicina más quemas pero también pica más.
Es una realidad que de vez en cuando un capricho no viene mal pero debemos por lo menos saber las consecuencias de nuestros caprichos si pretendemos mantener la línea o estamos en una dieta para bajar de peso.
Un buen ejemplo son las patatas fritas o peor todavía mezclamos nuestra hamburguesa favorita con un plato de patatas fritas. Las patatas fritas no solamente nos aportan muchas calorías sino además contiene un alto nivel de grasas, una ración de 100 gramos nos aporta nada más y nada menos que unas 400 calorías y unos 22 gramos de grasa. Si lo combinamos y nos metemos el típico menú hamburguesa, patatas y refresco nos podemos ir fácilmente a las 1200 calorías en una sola comida.
De todas formas si nos pegamos el capricho simplemente debemos combatirlo con suficiente ejercicio para quemar el exceso de grasas y calorías, no es conveniente por habernos pegado un capricho realizar unos días de dietas expres o ayunas, esto solamente ayuda a descontrolar nuestro metabolismo, si no queremos o no podemos hacer ejercicio debemos en los siguientes días intentar ingerir unas pocas calorías (200-300) menos de lo habitual para cubrir el exceso del capricho.
