Es una realidad que de vez en cuando un capricho no viene mal pero debemos por lo menos saber las consecuencias de nuestros caprichos si pretendemos mantener la línea o estamos en una dieta para bajar de peso.

Un buen ejemplo son las patatas fritas o peor todavía mezclamos nuestra hamburguesa favorita con un plato de patatas fritas. Las patatas fritas no solamente nos aportan muchas calorías sino además contiene un alto nivel de grasas, una ración de 100 gramos nos aporta nada más y nada menos que unas 400 calorías y unos 22 gramos de grasa. Si lo combinamos y nos metemos el típico menú hamburguesa, patatas y refresco nos podemos ir fácilmente a las 1200 calorías en una sola comida.

De todas formas si nos pegamos el capricho simplemente debemos combatirlo con suficiente ejercicio para quemar el exceso de grasas y calorías, no es conveniente por habernos pegado un capricho realizar unos días de dietas expres o ayunas, esto solamente ayuda a descontrolar nuestro metabolismo, si no queremos o no podemos hacer ejercicio debemos en los siguientes días intentar ingerir unas pocas calorías (200-300) menos de lo habitual para cubrir el exceso del capricho.

Cuidado con las patatas fritas