Llega el buen tiempo, queremos lucir cuerpo, no es fácil con la vida que llevamos.

Es probable que te pases demasiadas horas trabajando, lo que te impide perder peso.

En un estudio realizado por Right management, se demostró que el 79% de los trabajadores lidiamos con una cantidad de trabajo mayor que hace 2 años. El estrés suplementario dificulta la pérdida de peso porque consumimos más azúcares.

Remedio: un filete de buey sin grasa potenciará tus niveles de dopamina, reduciendo el estrés y es una inmejorable fuente de proteínas. . El aumento del consumo de proteínas inhibe las hormonas que estimulan el hambre. Como complemento tomate un vaso de zumo de cerezas antes de acostarte, que reduce el efecto negativo del estrés sobre la digestión. Te levantaras mas relajado y reducirás el riesgo de picoteo media mañana.

Consejo: no te saltes el desayuno. Un error que comenten muchas personas con las prisas para desayunar, pensando que saltándose una comida va a adelgazar más rápido. Todo lo contrario, se es más propenso a sufrir obesidad un 4,5% a veces superior a las de las personas que desayunan tranquilamente. Aprender a comer mas despacio, disminuye en una tercera parte el riesgo a sufrir sobrepeso.

Consejo: en las primeras dos horas y media del día haz una comida que contenga proteínas, hidratos de carbono complejos y grasas esenciales. Un ejemplo un bocadillo de pan integral con sardinas.

Aprovecha la hora de la cena para comer despacio, a esta hora ya has terminado tu jornada laboral y el reloj no cuenta demasiado, mastica lento, si comes despacio tendrás la sensación de haberte quedado más lleno, no comentas el error de comer de pie, al final acabas comiendo más. Te ayudará a perder peso más rápidamente.

Utilizar platos más pequeños, la misma ración en plato pequeño, el efecto es de más cantidad.