Compensar y moderar es la clave para mantener el peso, en esta época que las celebraciones son entorno a la mesa, con comidas y cenas abundantes.

Además hay que sumar las cenas del trabajo, cenas con los amigos y un sin fin de compromisos, que hay entorno a las fiestas de navidad, estamos sin parar desde que comienza el mes hasta pasado reyes.

Es importante controlar las cantidades y priorizar las guarniciones y los entrantes mesurados, beber alcohol de forma discreta o comer más veces al día porciones variada nos ayudara a evitar la saturación. Si además atendemos a ciertos detalles que refuerza nuestros hábitos alimentarios, estos días serán solo un tránsito.

Es importante retirar las grasas evidentes: la piel y el tocino de las carnes, el aceite y la grasa en las sopas. Olvidemos las grasas saturadas (mantequilla) y apostemos por un chorrito de aceite de oliva.

Incluir más fibra vegetal en la dieta, ayuda a mejorar el transito intestinal. Los cereales integrales y las verduras de hoja verde son ricos en fibra .

Beber agua infusiones depurativas e hidratantes.

Si hemos organizado la reunión, no pretendamos acabar con las sobras de todos los platos que hemos preparado, ni tengamos a la vista las bandejas de dulces y canapés, porque podemos estar picando todo el día.

Comer despacio es importantísimo, masticar y saborear cada bocado.

Cuando pasen las citas más relevantes de nuestros compromisos navideños, podemos iniciar nuestra dieta de compensación y desintoxicación de esos pequeños caprichos que nos hemos permitido, siempre con moderación.
Si en lugar de quedarnos sentados o tumbados durante horas después de comer, podemos proponer dar un paseo , salir de compras, ir a bailar, hacer actividades con nuestros pequeños, toda excusa es buena para disfrutar y mantenernos activos.

No deberíamos abandonar el gimnasio o cualquier tipo de ejercicio físico que practicamos habitualmente.