La dieta macrobiótica para adelgazar es de origen japonés combinando conceptos del vegetarianismo estricto y de la filosofía Zen budista basándose en un equilibrio de los alimentos (Ying y Yang) consiguiendo con ello salud, bienestar físico, mental y espiritual.
Los alimentos Ying son aquellos que poseen energía debilitante, mientras que los alimentos Yang son alimentos necesarios para lograr la salud y el bienestar físico y mental.

Los alimentos Ying:

Azúcar, la miel, frutas tropicales, lácteas, carne, huevos, almejas, bebidas alcohólicas, especias, alimentos procesados, conservas, etc.

Los alimentos Yang:
cereales, algas marinas, legumbres y vegetales y frutas cultivados sin pesticidas.

Una dieta macrobiótica típica está compuesta de un 5% de sopas, un 5 a 10% de legumbres, un 20 a 25% de vegetales y un 50 a 60% de granos de cereales.

La dieta macrobiótica para adelgazar fue occidentalizada por Georges Ohsawa (Médico y filósofo), considerado el padre de la macrobiótica. Más tarde Mario Pianesi simplifico las dietas macrobióticas propuestas por Ohsawa para facilitar su entrada a occidente proponiendo 5 dietas básicas conocidas como las Dietas Ma-Pi.

Características de la dieta macrobiótica son:

– Introduce las algas marinas como parte del menú diario.

– Se basa en la ingesta de cereales integrales, así como la ingesta de frutas y verduras estacionales, aunque éstas no deben haber sido tratadas con abonos y fertilizantes.

– No permite usar especias o ingredientes químicos y elimina los productos refinados.

– Los alimentos solo pueden salarse con sal marina y deben cocinarse con aceite vegetal o agua, preferiblemente en recipientes de barro o hierro.

Problemas de la dieta macrobiótica:

– Tanto los cereales como las frutas y las verduras no pueden ser tratadas con fertilizantes ni abonos.

– la dieta puede provocar anemia, desnutrición, escorbuto y déficit de calcio, entre otros debido a la escasez de proteínas.

– Deshidratación debido a que restringe el consumo de agua.