Algunas dietas milagrosas consiguen los que prometen, eso sí… solo durante un tiempo y en algunos casos a costa de la salud de los que la siguen.

Para identificar a estas dietas milagrosas, hay un criterio infalible: siempre aluden a los resultados rápidos Ya debemos saber que la grasa se elimina de forma difícil, lenta y progresiva, los mejores medios siempre los observaremos a medio y sobre todo a largo plazo.

Este tipo de dietas milagrosas que nos garantizan pérdidas de peso rápidas son como un asesino en serie que intenta llamar nuestra atención para atacar. En una semana se comienzan a ver los resultados, en un mes habremos conseguido grandes logros, pero al mes siguiente todo se desmoronara y además te darás cuenta de que tienen carencias, tu ritmo metabólico habrá caído en picado y tu sistema inmune estará debilitado, apenas rendirás en tu deporte y volverás a coger el peso perdido, e incluso en algunos casos algún kilito más. La dieta milagrosa de turno se habrá cobrado una nueva victima.