Parece una tontería pero casi siempre la mayoría de las dietas nos fijamos solamente en la comida y muy poco o nada en las bebidas.

Si ya tenemos claro que una dieta sana es aquella que contempla un equilibrio de los nutrientes que necesita nuestro cuerpo y que no significa pasar hambre también debemos fijarnos muy bien en que bebidas combinamos.

Hay muchos mitos falsos pero hay algunas cosas a tener en cuenta como:

Bebidas azucaradas
o Si nos fijamos en sus ingredientes veremos que contiene un alto contenido en azúcar, por ejemplo tomar 3 coca colas puede suponer unas 450 calorías (1 hora de gimnasio) y además no aporta nada más.
La leche
o Hay mucha diferencia entre la leche entera y la desnatada (casi el doble)
Bebidas alcohólicas
o Además de su alto aporte en calorías vacías (una cerveza = +/- 100 calorías) provocan que se relantice nuestro metabolismo, hay estudios que demuestran que reduce hasta en un 70% el rendimiento una sesión de gimnasio después de ingerir bebidas alcohólicas.
Bebidas isotónicas
o Si practicamos deporte no son tan malas pero hay que fijarse en su aporte calórico a nuestra dieta diaria, al fin al cabo para bajar de peso es una simple suma y resta de calorías.
Zumos de frutas o verduras
o Evidentemente contiene bastantes azúcares incluido los zumos naturales, un vaso de zumo de naranja natural puede aportar fácilmente 80 ó 100 calorías, pero si además compramos zumos elaborados veremos que contienen poca fruta pero mucho azúcar.

En nuestro estudio particular el sujeto modificando simplemente los tipos de bebidas ha reducido más de 2000 calorías semanales o en su caso lo equivalente a un día entero de comida y bebida o 4 clases de gimnasia.