Estos días después de la vuelta de vacaciones volvemos a empezar nuestros entrenamientos en nuestro gimnasio, son también fechas en las cuales hay mucha gente nueva que se apunta al gimnasio para perder estos kilitos de más.

La primera pregunta que debemos contestar es si queremos bajar de peso o bajar grasas o las dos cosas.

La mejor respuesta es las dos cosas y debemos asumir que fijarnos en el peso de la bascula no es lo más importante, de hecho es muy normal que los primeros días semanas nuestro peso aumente y la razón es muy sencilla la grasa pesa menos que el músculo.

¿Entonces por que deberíamos hacer ejercicios con pesas y no solamente ejercicios cardiovasculares?

El combinar ejercicios con pesas y ejercicios cardiovasculares en nuestra rutina de entrenamiento para bajar de peso es mucha más efectiva.

Los ejercicios con pesas bien realizados aumenta nuestro consumo de calorías diarias ya que nuestro organismo con el mismos peso pero con mayor proporción de músculos necesita más combustible. A estas alturas ya debemos saber que perder peso o adelgazar es cuestión de números, si consumo 2000 calorías al día e ingiero 3000 voy a engordar si por lo contrario ingiero 1700 iré perdiendo peso poco a poco y de forma saludable.

Otra ventaja de combinar los ejercicios de pesas con ejercicios cardiovasculares es su consumo posterior al entrenamiento, una sesión normal de sala con pesas puede suponer entre 250 y 450 calorías y una sesión de ejercicios cardiovasculares entre 600 y 800 pero posteriormente los ejercicios con pesas siguen quemando calorías debido a que nuestro organismo debe reparar el músculo que hemos trabajado y su consumo posterior puede equivaler fácilmente al 60 o 70% del entrenamiento o sea unos 400 a 650 calorías más, sin embargo el ejercicio cardiovascular su consumo posterior es muy bajo.