Depende para qué y para quien, nos sirven ambos tipos de ejercicios para bajar de peso y es evidente que la combinación de los dos es la solución más eficaz, pero a veces nos surge la duda o nos comentan que primero el aeróbico y luego la fuerza o viceversa.

En personas sedentarias que acaban de empezar se aconseja primero realizar el ejercicio aeróbico y luego algo de ejercicio de fuerza, pero después de 2 a 3 semanas debemos invertir el proceso, el ejercicio anaeróbico (fuerza) si se hace bien gasta más calorías por minuto, además de liberar adrenalina y solemos gastar nuestra reserva de glucosa, nuestro cuerpo para luego seguir con el ejercicio aeróbico necesita tirar de nuestras reservas de grasas.
Además al usar la glucosa para la fuerza estaremos tonificando nuestro cuerpo pasando de unos músculos flácidos a músculos fuertes y tonificados, con ello además nuestro consumo en reposo aumenta y consecuentemente necesitamos más calorías.

Si ya llevamos tiempo entrenando y nos lo podemos permitir de entrenar 2 veces al día obtendremos los mejores resultados. Básicamente después de cada sesión nuestro cuerpo sigue quemando calorías para recuperar y si lo podemos duplicar mantenemos el metabolismo activo durante más tiempo.