Llevamos ya varias semanas combinando nuestra alimentación y haciendo algo de ejercicio pero los resultados son pocos o incluso hemos subido de peso.

Es un escenario bastante común y nuestra voluntad conjuntamente con una buena dosis de paciencia es la única solución para bajar de peso definitivamente.

En estos momentos que nuestra paciencia se agota y/o que nuestra fuerza de voluntad flaquea es dónde debemos mantenernos firmes y seguir. El buscar alternativas como dietas para bajar de peso rápidamente o suplementos y medicamentos milagrosos solamente va a agravar y prolongar en el tiempo el conseguir nuestro objetivo.

También es un buen momento para evaluar sinceramente que comemos y bebemos y sumar las calorías que ingerimos semanalmente, a veces nos sorprenderemos de la cantidad de calorías totales que superan las que realmente nuestro organismo necesita.

En este caso ha llegado el momento de modificar algún hábito más como por ejemplo cambiar el café con leche por una infusión de té rojo o verde, este simple cambio nos permite reducir unas 100 calorías o más diarias lo cual semanalmente equivale a una hora y media de ejercicio.
El bajar y subir por las escaleras en vez de coger el ascensor un par de veces al día son otras 100 calorías más y así sucesivamente.

Recordad siempre que para bajar de peso es una simple suma y resta de calorías.