Básicamente la mala alimentación y las comidas rápidas son los culpables en gran parte de que no podamos bajar de peso. Aunque no es la única razón, por supuesto nuestro ritmo de vida, los nuevos centros comerciales con multitud de restaurantes de comida rápida tampoco ayudan. Es un hecho constatado de que la mayoría de comidas rápidas contienen grandes cantidades de grasa, colesterol y consecuentemente un alto contenido en calorías.

Por otro lado bajar de peso con el actual estilo de vida es difícil, nos hemos acostumbrado a comer rápido, cualquier cosa y al ser posible comida pre-cocinada, si nos fijamos un poco en los ingredientes de la comida pre-cocinada observaremos que suelen contener un alto contenido de sales y grasas además de otros ingredientes nada saludables para nuestra salud. Aunque por un lado vamos más estresados, por otro lado llevamos encima una vida más sedentaria, muchas horas sentados, andamos poco, cenamos tarde y nos vamos enseguida a ver la tele o a la cama, etc.

Este estilo de vida tan poco saludable es el que estamos transmitiendo a nuestros hijos y de hecho ya hay bastantes estadísticas que lo demuestran, se calcula que se ha triplicado el % de problemas de sobrepeso en niños y adolescentes desde 1980.

Aparte de nuestros malos hábitos y el tipo de comida que comemos también hay una parte de la población que echa la culpa de no bajar de peso a su metabolismo, aunque a veces puede ser cierto y con unos sencillos análisis de sangre para ver los niveles de los tiroides nuestro médico nos lo podrá confirmar en la gran mayoría de la población y me refiero a los que buscamos la forma de bajar de peso es simplemente por ingerir demasiadas calorías, o sea ingerimos más de lo que necesitamos y poco a poco el cuerpo va almacenando los sobrantes como reservas de grasa en nuestro cuerpo.

Ojo he dicho que ingerimos más calorías no que comemos más, hay una gran diferencia, podemos ingerir la misma cantidad o más de comida pero a la vez ingerir menos calorías, todos más o menos lo sabemos pero simplemente no hacemos caso.
Recordad que una simple aceituna contiene entre 15 a 40 calorías, ¿Una cervecita con unas aceitunas?

Para bajar de peso simplemente debemos aprender a controlar nuestros hábitos, conocer mejor nuestro cuerpo y tener un poco de voluntad.
La pega es que todos queremos bajar de peso rápidamente, sin esfuerzo y al ser posible comiendo y bebiendo lo mismo.

¿Qué hacemos, por dónde empezamos?
En primer lugar si has llegado hasta aquí ¡Enhorabuena! Ya has dado el primer paso, ahora sigue y empieza YA (poco a poco) a modificar tus hábitos.

¿No sabes por dónde empezar? Pues por ejemplo puedes adquirir un buen libro de recetas que te enseña a cocinar, comprar y comer de todo pero mucho más sano.