Un estudio publicado en la Revista Internacional Obesidad encontró que las personas más flexibles a la hora de hacer dieta para perder peso, tienen más éxito y consiguen perder más kilos sin recuperarlos, en comparación con las personas que hacen dieta estricta en plan “todo o nada”.

Parece que estos pequeños actos de rebeldía, eliminan la ansiedad y liberan la presión mental que supone “estar a dieta”, lo que permite mantener la dieta más tiempo y conseguir resultados a largo plazo.