La situaciones de estrés o si nuestro nivel de ansiedad es elevado son perjudiciales para bajar de peso.

Esta demostrado que solamente con el estrés ya nuestro organismo no reacciona igual ni a las dietas ni a los ejercicios para perder peso. Por otro lado la ansiedad nos provoca momentos débiles en los cuales nos cuesta mucho seguir con nuestra dieta o nuestros ejercicios y suele ser el factor de abandono con el consecuentemente sentimiento de frustración, malestar y encima volvemos a engordar.

Si sufrimos de estos males lo más aconsejable es acudir a nuestro medico de cabecera y dejarnos aconsejar, dependiendo del nivel de estrés o ansiedad es viable tomar una medicación que controla nuestros niveles y nos permite conseguir nuestro objetivo.

Recordad que esto son casos extremos y no debemos automedicarnos, de hecho el objetivo de alcanzar nuestro peso ideal es a base de modificar lentamente nuestros hábitos y con una buena dosis de paciencia.

Evidentemente las dietas para bajar de peso rápidamente están totalmente desaconsejadas si tenéis problemas de ansiedad.