Una forma de ayudarnos en las comidas navideñas de mantener nuestra dieta para bajar de peso es sustituir algunos ingredientes, por ejemplo las carnes.

Las carnes como el pollo, el pavo y el cordero magro son carnes de fácil preparación, bajo en grasas y de una digestión más sencilla.

Al pollo no olvidar de quitar la piel dónde se esconde la mayoría de su grasa, el pavo lo podemos usar para preparar unos entrantes fríos o calientes como ensaladas, canapés, etc., el cerdo si tenemos que intentar de quitarle la grasa pero las partes magras son muy sabrosas y contiene muy poco grasa.

De esta forma ayudamos a nuestra dieta para bajar de peso y podemos seguir disfrutando de una buena y agradable comida navideña.